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Nosemiosis

Nosema apis es un patógeno establecido desde hace tiempo de la abeja occidental, Apis mellifera, y a menudo causa disentería reduciendo así el tiempo de vida de las abejas.

Una nueva variante, Nosema ceranae, descubierta como un parásito de Apis cerana en la década de 1990, se identificó por primera vez en la abeja occidental, A mellifera, en 2004, en España, y se ha asociado con el Síndrome de Despoblamiento de Colonias (Colony Collapse Disorder (CCD)) en los EE.UU. y muertes de abejas en Europa.

Pruebas en los EE.UU. sugieren que Nosema apis no es una de las causas principales de las pérdidas fuertes de colonias. En España, la evidencia es más compleja y las investigaciones sugieren que en algunos casos podría haber sido la causa principal de la muerte generalizada de colonias.

Sea cual fuere la explicación, es evidente que la eliminación del estrés causado por Nosema puede ayudar a mantener la supervivencia de las colonias.

Nosema apis y Nosema ceranae son organismos microsporáneos parasíticos que causan la enfermedad denominada nosemiosis, además de disentería, en la abeja melífera. El grupo Microspora está compuesto por organismos unicelulares que forman esporas. Como no son visibles a simple vista, para apreciarlas es necesario examinarlas bajo microscopio.

Identificación de Nosemiosis
Cómo se propaga la Nosemiosis
Tratamiento de Nosemiosis

Identificación de Nosemiosis

La nosemiosis es muy difícil de identificar. Aunque las abejas infectadas por nosema no parecen, en su aspecto externo, diferentes de las no infectadas, las colonias afectadas de nosemiosis se pueden reconocer por ciertos rasgos, incluso antes de confirmar la enfermedad mediante análisis microscópico.

La duración de vida de las abejas infectadas puede verse con frecuencia reducida, y la población de estas colonias a menudo disminuye a finales de invierno o comienzo de la primavera. En casos de Nosema ceranae, la muerte de la colonia puede ser incluso más rápida que con Nosema apis pudiendo tomar solo unos cuantos días – la búsqueda de forraje se ve especialmente afectada porque a menudo las abejas están demasiado débiles como para regresar de sus vuelos en busca de forraje.

La disentería es un síntoma principal de las abejas infectadas por Nosema apis, pero no es un síntoma de la infección por Nosema ceranae.

La infección por Nosema apis altera el comportamiento de las abejas adultas jóvenes. Dejan de cuidar a sus crías y de atender a la reina más pronto de lo que es normal, y comienzan a buscar forraje y a hacer la guardia de la colmena, como si fuesen abejas de más edad. Esto reduce la provisión de nuevas obreras para las labores de forraje y asimismo disminuye la producción de miel. El período de vida útil y de producción de huevos de las reinas infectadas también se reduce, y en estos casos es frecuente que sobrevenga la sustitución natural de la reina.

La infección por Nosema apis estimula la acumulación excesiva de agua en el cuerpo de las abejas adultas, lo que les causa disentería. La digestión y la producción de jalea real pueden quedar gravemente afectadas. Si las abejas infectadas permanecen dentro de la colmena durante los períodos de bajas temperaturas invernales, partes de la misma colmena, los panales y los cuadros quedarán contaminados con material fecal. Las señales se hacen más evidentes en la primavera, época en que se pueden ver también manchas de líquidos fecales marrón amarillentos en la parte exterior de la colmena, después de los primeros vuelos de limpieza.

Cómo se propaga la Nosemiosis

Cuando las obreras limpian la colmena la infección de nosemiosis puede transferirse entre las mismas y como las labores de limpieza y pulido aumentan rápidamente en intensidad durante la estación primaveral, el nivel de infección de nosemiosis se eleva de manera considerable durante esta época.

Todas las castas de abejas adultas pueden quedar infectadas de nosemiosis, con graves consecuencias para la colonia. Las esporas de Nosema apis, después de ser ingeridas, germinan muy rápidamente (Bailey, 1955) e invaden el intestino medio y las células epiteliales de la abeja. Durante la infección de nosemiosis hay un altísimo número de esporas, a menudo más de 30 millones, que se pueden encontrar en el intestino medio (Bailey and Ball, 1991).

Tratamiento de Nosemiosis

Con el uso de técnicas zootécnicas adecuadas el apicultor puede contribuir a la prevención de la incidencia de nosemiosis. Mientras que los factores causantes de estrés, como la humedad en los apiarios, la falta de nutrientes o las infecciones con otras enfermedades, pueden resultar en la proliferación de la nosemiosis.

Los ensayos con Vita Feed Gold han demostrado que se reducen los números de esporas de Nosema apis y Nosema ceranae al estimular una acumulación controlada y sostenida de colonias.

El producto llamado fumagilina, cuando se da a ingerir en las colonias de abejas melíferas, elimina los efectos de Nosema apis y puede administrarse como profiláctico o como tratamiento de control.

No se conocen otros tratamientos registrados.

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