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Se estima que la polilla mayor de la cera, Galleria mellonella, causa daños por valor de hasta $5 millones al año, contando únicamente los causados en los Estados Unidos.
La polilla adulta de la cera tiene un color marrón grisáceo y una envergadura de alas de unos 3 cm. La polilla adulta hembra penetra en la colmena y pone los huevos directamente en el panal. Las larvas de la polilla de la cera se alimentan de la cera, el polen, e incluso, si hay muchas larvas, de las crías del huésped.
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El ciclo vital de la polilla consta de cuatro etapas. En la primera de ellas, la etapa oval, el huevo es diminuto, y a menos que se busque de manera específica, lo más corriente es que pase desapercibido. Los huevos se suelen depositar en fisuras entre componentes de la colmena, en grupos de hasta 300.
En un periodo de cinco ocho días se incuban los huevos de la polilla de la cera, pasando al segundo estadio, la etapa larval. Las larvas horadan la cera del panal y se alimentan allí durante uno a cinco meses, dependiendo de la temperatura. Al alcanzar su pleno crecimiento las larvas tienen una cápsula capital dura y de color oscuro, tres pares de patas segmentadas y varios segmentos corporales. Inicialmente son blancas, y con la edad adquieren un color gris oscuro; su tamaño es de unos 2 cm de longitud.
La larva de la polilla de la cera vive de las impurezas que hay en el panal (más bien que, como su nombre parece indicar, de la cera misma), y por lo tanto prefiere vivir en panales que han sido usados para la crianza de pollos. Esta base pocas veces es agotada, pero en la miel operculada las larvas jóvenes hacen un túnel justo debajo de los opérculos que provoca el goteo de la miel cosechada, y que hace que la miel del panal sea menos atractiva.
Al llegar al final de su crecimiento, las larvas forman capullos en los escombros del panal mismo o, con más frecuencia, se adhieren al armazón de la colmena. Las larvas escarban (mascando) cavidades en las que aposentar los capullos, con lo cual se causa un daño permanente a la estructura de la colmena.
La polilla adulta de la cera posee una aguda capacidad sensorial para encontrar y explotar la cera de las abejas. Le resulta fácil penetrar en las colmenas de abejas para poner sus huevos, aunque las abejas mantienen sus números bajo control. La polilla adulta de la cera tiene la boca atrofiada, no se alimenta, y por tanto no causa daños. Sin embargo, la polilla adulta de la cera y sus larvas pueden actuar de vectores para la transmisión de graves enfermedades de las abejas, como por ejemplo la loque.
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Como los números de polilla de la cera son mantenidos bajo control en las colonias sanas, es en las colmenas débiles o abandonadas, o en armazones de colmenas en almacén, donde se disparan en número estas poblaciones. Es en estos casos donde podemos encontrar las cuatro etapas de su vida, junto con los túneles de seda que atraviesan los panales y los depósitos de material fecal oscuro. Con una gran rapidez, lo único que queda es escombros arenosos de restos de panales depositados en el fondo, y remanentes de capullos. Muy poco o nada de los panales sobrevive al paso de una infestación de polilla de la cera.
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Control de la polilla de la cera |
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EN COLONIAS
Aunque es posible que los apicultores mantengan que la destrucción de sus colonias es obra de la polilla de la cera, lo cierto es que esta polilla no es capaz de aniquilar una colmena sana. Sin embargo, si la colonia se debilita, y especialmente si se ha perdido la reina, la población disminuye hasta el punto de que no cuenta con cantidades suficientes de abejas para proteger los panales. Si encuentra condiciones favorables, la polilla de la cera puede destruir por completo los panales de crianza en menos de un mes.
Para garantizar la existencia de colonias activas y bien pobladas lo fundamental es impedir que sobrevenga la infestación de la polilla de la cera, pero hay también otras medidas que se deberían tomar: mantener limpia la colmena (en especial el fondo de la misma y las fisuras y grietas) y sin escombros, y asegurarse de que las abejas tienen acceso a todas las partes de la colmena. De esta forma se pueden reducir los daños, eliminando los lugares donde la polilla de la cera puede llegar a establecerse.
EN PANALES EN ALMACÉN
El apartamiento y almacenaje de los panales que han sido extraídos (particularmente cuando la temperatura es alta) hace que aumente el peligro de infestación. Tratar de proteger los panales con envolturas de plástico puede ser inefectivo, porque es posible que ya se encuentren presentes los huevos. De modo similar, el almacenamiento al aire libre resulta una estrategia eficaz sólo cuando las temperaturas se mantienen consistentemente por debajo de cero grados durante el periodo que dura el almacenamiento.
La bacteria microbial natural Bacillus thuringiensis ofrece una protección altamente eficaz contra la polilla de la cera. El producto Vita B401 (conocido también con el nombre de Certan) es una solución concentrada de B. thuringiensis, que tiene una eficacia de hasta el 100%.
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Referencias:
Caron, D. M. (1992). Wax Moth. American Bee Journal, Vol. 132 (10): 647-49, Estados Unidos.
Charrière, J.-D.; Imdorf, A. (2004). Protection of honey combs from moth damage, Communication nr. 24, Swiss Bee Research Centre. Berna. |
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